Orquesta Nostálgica

Todos los instrumentos son únicos, vibran y resuenan a su manera, incluso dos de la misma marca y modelo no son iguales.

En una orquesta, todos componen una hermosa melodía, y la improvisación de una banda es de las más hermosas músicas imaginables.

Las notas de cada uno de los instrumentos pueden fallar en dar una buena armonía por momentos; sin embargo, eso solo da lugar a la importancia de los intervalos más preciosos, en los que mágicamente cada instrumento, cada armónico y melódico está en perfecta sincronía, sin planearlo, sin alguna clase de acuerdo previo de las claves o las escalas.

Eso es lo que da importancia a las improvisaciones de bandas, lo que da el aquí y ahora que es tan importante para ser nostálgico en el futuro, el momento de felicidad en que todo es armonía.

Estas memorias son irreemplazables, te marcan de por vida, forman tu ser, tu oír e incluso tu sentir, pero como todos sabemos, no todos los instrumentos pueden sonar bien juntos sin las convenciones necesarias.

Una guitarra y un triángulo pueden parecer un conjunto extraño, sin embargo, con las convenciones adecuadas, podrían generar unas canciones inigualables por otros instrumentos.

Eso es, claro, si se llegan a dar estas convenciones.

Las bandas profesionales siguen una partitura por esos motivos, ese acuerdo previo que, aunque elimina la emoción del momento, pueden dar lugar a música bonita sin llegar a conflictos entre las notas.

Las improvisaciones pueden dar lugar a momentos malos. Si dos instrumentos no pueden resonar en un momento dado, puede que alguno de los dos, o ambos, sean quitados de esas juntas de improvisación para poder continuar con estas sin estas disonancias armónicas incorregibles.

Esto, en un principio, puede sonar bien; sin embargo, es un momento triste para la banda. Todos los instrumentos van a sentir la falta de los intervalos que tuvieron con ese instrumento. La eliminación de un instrumento deja un vacío en el grupo que es difícil de rellenar. La composición no es la misma, y todo es a causa de la falta de una convención entre los instrumentos.

Las notas de los instrumentos chocaban, sin comprenderse, sin dar lugar a un arreglo para eliminar la disonancia entre ellos.

A veces esto podría incluso desbandar al grupo por completo. Si un instrumento tiene un gran peso en la composición, quitarlo de una junta podría causar un vacío demasiado grande. Los instrumentos restantes pueden sentir que la composición ya no es la misma, y sus intervalos se reducen poco a poco, o bruscamente, como si el director de la orquesta se hubiera ido para siempre, dejando a todos los instrumentos a su suerte.

Estos instrumentos probablemente terminarán por juntarse con alguno de los dos instrumentos que chocaron melódicamente, sintiendo en cualquiera de los dos casos la nostalgia de antiguas composiciones que fue arruinada por una falta de entendimiento, por una falta de convenio, por la poca voluntad de dos instrumentos de entenderse mutuamente, entender como son sus escalas, sus claves y sus alteraciones.

Esta falta de entendimiento entre los instrumentos es una bomba de tiempo; una falta de convención puede arruinar una improvisación o una junta entera. Eso es lo que causa que nunca más puedan vivirse esas hermosas experiencias de armonía no planeada, las cuales, por culpa del por orgullo u otros motivos, los instrumentos no llegarán a un convenio, crearán un arreglo y continuarán improvisando.

Arrastrando con ellos todo lo bueno, por no querer tocar unas simples notas diferentes.